Lean

Monozukuri: ¿ciencia y arte?

Lean Thinking a debate

En los últimos 8 o 10 años, hemos podido ser testigos de abiertos debates, enconadas posiciones a favor y en contra, demagógicas respuestas de quienes no admiten el cambio como eje de la mejora y, en general, bandos abiertos o menos en favor y en contra de las aplicaciones que el LEAN THINKING ha propuesto desde hace algunas décadas.

Mi ejemplo favorito, siempre sigue siendo el mismo, invariablemente al paso del tiempo: quienes están a favor de aplicar determinadas utilidades científicas, por supuesto están en lo cierto y es su margen de éxito el que les permite la demostración práctica en forma de euros o dólares…. ¡Está claro!! Por otro lado, quienes defienden una visión más “artística”, o creativa si me permiten, acerca de los fenómenos que rodean los procesos de mejorar cosas y personas también son acreedores de buenas cosechas y demostraciones palpables de que la sistematización del sentido común también es muy, pero que muy útil, utilizada de forma creativa con nuevas formas cada día, cada vez y en cada caso que nos plantea un nuevo reto por afrontar….

¿Quién posee la razón? ¡menuda pregunta y tremendas respuestas! ¿verdad?. Hace tan sólo unos meses debatía con firmeza (y por supuesto con afecto y respecto) con uno de los más grandes profesionales de la Logística en España acerca de si el Lean no era más que una máscara que ocultaba el sentido común con el que siempre se debía de trabajar buscando la excelencia en las operaciones y obteniendo el mejor y de mayor calidad de los resultados con el precio más competitivo posible, todo ello por supuesto, según los tiempos pactados y formas determinadas en los acuerdos…. Todos conocemos esta simple definición de Logística…. Pero mi desafío fue un poquito más allá y volví a preguntar por la diferencia (según mi interlocutor) entre el sentido común y el Lean Thinking…. Su respuesta se basó en arrojarme a la cara que “todo estaba inventado” y que ya está bien de charlatanería con esta “metodología” que nada tiene de nueva ni de desafío……

Sinceramente, este interesantísimo debate (que vuelvo a agradecer a mi querido colega) hizo que mi mente volviera a dar una vuelta a todos mis conocimientos, experiencias, puestas en marcha, arranques de proyectos, éxitos, fracasos (por supuesto), errores… pero, sobre todo, me hizo volver a releer a clásicos y técnicos de viejas escuelas que, curiosamente, me hicieron percibir cuestiones que en los años de estudios no llegué a penetrar en profundidad dentro de mis métodos de análisis. Efectivamente, redescubrí cómo los viejos autores (algunos de ellos de 2.000 años antes de Cristo) comulgaban perfectamente con las modernas necesidades. ¿Es todo siempre un ciclo?, ¿es un bucle que está ya descubierto y tan sólo se repite en formas más avanzadas?….

Vuelvo a pensar en mi estimado colega de debate y, dándole la razón en sus planteamientos, le recuerdo que no existe nada tan modernista como la aplicación de la vieja escuela en formas y modos estructurales contemporáneos. La valentía de pasar el trapo y eliminar el polvo no es para todos agradable y son muy pocos quienes se atreven a “mancharse las manos”. Hace tan solo 20 o 25 años, ¿quién no te habría tomado por un trastornado si le planteas que vas a enviarle todos los documentos y analítica de recogida de datos en planta al teléfono?, “no te preocupes, te estoy enviando mientras hablamos los indicadores actualizados del Kaizen que estamos desarrollando con el equipo”…. ¿Serías por ello un loco?, ¿Cuántos científicos, artistas, escritores, creadores, pensadores….. han pasado por “locos” a la historia?, ¿cuántos realmente lo estaban?, de hecho ¿era preciso estarlo para poder avanzar en sus disciplinas?….

Filosofía Monozukuri

En resumen, hoy me interesa retomar la muy anciana filosofía de MONOZUKURI, o el arte de hacer cosas buenas muy bien hechas, es decir, de modo excelente, con orgullo y con la búsqueda de mejorarlo en cada momento como único objetivo, única misión del artesano que pone su talento encima de los Nihonga, Karakuri… pinturas y juguetes mecánicos artesanales que han inundado la creación del arte y la ingeniería japonesas desde hace siglos.

Es esta manera de crear, pensar, construir… la que desemboca en una fusión tan bella y sutil, hace que la ciencia y la ingeniería modernas, se conviertan en un arte. El magnífico ingeniero físico húngaro Von Kármán lo plasma perfectamente el siglo pasado cuando plantea que “los científicos ven cosas que son y se preguntan ‘¿por qué?’ Ingenieros sueñan con cosas que no fueron y se preguntan, ‘¿por qué no?’ …. pues bien, trasladando cada una de las apreciaciones, ¿por qué no amar esta capacidad y la tecnología? ¿Las herramientas que el desarrollo pone en nuestras manos limpias para hacer cosas bien hechas, de forma buena, con utilidad magnífica y disfrutar de todo el proceso creativo?

A la tradicional definición de Monozukuri sin embargo, le añadiría un condicionante para revisión actualizada: Hacer personas que hagan cosas bien hechas. La diferencia determinante de los profesionales de la actualidad es esa excelencia, a mi modo de entender. Formados y con valores. Que sepan manejar tradición y modernidad con excelencia real, no tan solo corporativa.

La transformación 

Hace tan solo unas semanas, uno de los Directores Operacionales de una importante Compañía exportadora, me plantea la necesidad de implementar herramientas y metodología Lean en sus instalaciones y, a la vez, me traslada el “miedo escénico” que provoca la palabra Lean entre sus directivos, ya que los fundadores aborrecen el término. No hay reto que más me atraiga que la demostración con hechos y cifras…. Pero sobretodo con la exposición que haga la luz alrededor de quien no ve el camino bien aclarado.

Mi primera propuesta, simplemente, fue invitarles a investigar sobre el origen de una de las multinacionales japonesas más importantes de nuestros días, la que (quizá) mayor aporte tecnológico y visión de futuro siempre ha aportado, la que, tras una guerra mundial devastadora para su país, logró los mejores resultados en empleo, desarrollo, marca, concepto, mercado, nuevos productos…… cuando les invité a este pequeño juego y descubrieron que el origen de este monstruo de los negocios internacional no era más que una provinciana fábrica de tapices a finales del siglo XIX, podemos imaginar la sorpresa por las similitudes con su modernísimo entorno…. También el padre del fundador de esta magnífica Compañía trató como a un desequilibrado a su propio hijo cuando este le expuso que iba a emprender lo que hoy es un pilar de la economía mundial…

Kaizen y Monozukuri no riñen, más bien se complementan… pero esa ya es otra historia…

 

Javier Curieses
Experto en Logística Integral. Master en Dirección Logística. Master en Administración y Dirección de Empresas. Auditor Calidad Logística MMOG. Gestor de Comercio Exterior. Técnico de Comunicación y Atención al Cliente. Convencido de que la verdadera Innovación Disruptiva reside en la persona y su capacidad de administrar el esfuerzo. Experiencia a nivel Internacional en Supply Chain, Producción, Logística, Distribución, Compras y Mejora Continua, desarrollando proyectos y herramientas para diversas Compañías en Alimentación, Automoción, Consultoría, Formación, Marketing Directo, Distribución, Espectáculos y Protocolo, Sonido Profesional, Packaging, Transformación Digital, IoT, Industria 4.0… Vocación por la gestión de las personas y hacer las cosas bien como si se tratara de un arte. …. Al fin y al cabo, considero la Logística como una ciencia artística que requiere de creatividad y sistemas metódicos a partes iguales. La milenaria filosofía de Monozukuri me inspira a la hora de “hacer personas que hacen cosas” de modo eficiente. Mi mayor orgullo, integrar y formar equipos multidisciplinares, capaces de obtener soluciones desde el inicio del problema. Activos, reactivos y proactivos… tal y como me gusta definirlos.

2 comentarios

  1. “Todo bajo el sol”. Efectivamente todo está ya sobre la tierra -al menos potencialmente-. Lo difícil es descubrirlo, entenderlo y lo más difícil todavía es hacerlo útil. El LEAN también trata de esto, de “componer” una imagen coherente con las piezas del puzzle.

    1. Por supuesto Manuel.
      Las “novedades” finalmente llegan con transformaciones disruptivas que cada vez aparecen en menor grado.
      Sin embargo confío, confiemos, en la capacidad de sorprender nuestro ingenio que siga retando cada nuevo desafío. Las armas evolucionan, el ingenio debe de venir “de serie”.
      Gracias por tu comentario

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