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Kaizen en el parquet. Una historia de Baloncesto

Sumario

Exposición de Caso de Éxito en el deporte y comparativa con la filosofía de Mejora Continua. Selección de herramientas que concurren entre ambos universos: el deportivo y el industrial


En multitud de ocasiones he tenido la oportunidad de debatir hasta qué punto la Industria, las Empresas en general, tienen algo que ver con el Deporte. Dado que cada vez se encuentran más conectados por los cabos económicos y de consecución de resultados, no es infrecuente encontrarse foros en los que se acaba llegando al litigio, la polémica fresca y enriquecedora que proporciona encontrarse de frente con el reto de explicar, y explicarse, cómo de gemelos resultan ambos mundos.

Calma, no pretendo ser otro “gurú” (en absoluto) explicando cómo la vida es al deporte y como el deporte es a la empresa, no. En el acontecimiento que hoy propongo, traigo un bellísimo Caso de Éxito en el que, probablemente, ni siquiera sus protagonistas hayan tenido en cuenta y con consciencia las herramientas denominadas de Mejora Continua o Kaizen, absolutamente. Sin embargo…

En mi opinión, siempre me complace tratar acerca de la sublime mezcla entre Ciencia y Arte en que navega nuestro amado oficio. La Logística y sus entornos beben de fuentes muy vocacionales, al igual que otros oficios, y casi todas acaban convirtiéndose en parientes muy cercanos cuando se les despoja del polvo del camino y se trata de descubrir la esencia del profesional que busca la EXCELENCIA: al final, este no es más que el mismo tesoro que rastrea el profesional exigente, SER excelente en cada uno de sus procesos y muy, muy diligente, en la consecución de los objetivos con procedimientos basados en la eterna prospección de fuentes de Mejora.

Otra de las curiosidades que me seducen de nuestro planeta es el constante “tropiezo” con palabras que, mezcladas y revueltas, acaban siendo empoderadas por nuevos entornos, convirtiéndolas en dimensiones que rayan la fantasía: COACH, por ejemplo. ¿qué demonios le sucede a esta palabra, para que continúe teniendo cada día un demoledor aumento de sus filas?… ¿todo el mundo es en nuestros días un Coach?… ¡¡A mí, me encantaba cuando coach era tan sólo el sinónimo del mítico, tosco y efectivo Bobby Knight, por ejemplo!!

Pretendo demostrarles el lugar en que se perdieron este tipo de términos y el hito en el que se han podido volver a localizar muy recientemente y, por fortuna, muy cerca de aquí…

Por qué Kaizen. Factor clave, tiempo y necesidades

“Todo lo que estamos haciendo es observar el tiempo total, a partir de que el Cliente genera un pedido hasta el momento en que recibimos el pago. Y lo que hacemos es reducir ese tiempo mediante la eliminación de todos los desperdicios que no agregan valor para el Cliente…”

De este modo se explicaba Taiichi Ohno cada vez que le interrogaban sobre los grandes logros del sistema TPS. Levantar un imperio automovilístico en Japón tras la devastación de una Guerra Mundial fue la primera “palanca” que movió el resto de resortes que han hecho de su marca el número uno del mundo en producción y ventas durante años.

La falta absoluta de recursos, espacio, tiempos, tecnología, financiación…. con que el país Nipón se encuentra tras la rendición en la gran guerra, se convierte en un acicate, mejor aún, un aguijón que “pincha” en sus doloridos traseros para poner en marcha toda una forma de energía en la consecución de resultados orientados al cliente.

Descubren lo que posteriormente sería una gran tendencia en la frecuencia del cambio de vehículo, fabricando modelos más pequeños, con menor consumo, con mejores mantenimientos, con fortalezas y prestaciones…. que van a lograr colocar a la marca en un punto del que ya no retornaría jamás.

Pero no solo le sucede a su Branding. Concurrió todo un universo tecnológico, electrónica, mecánica, motor, náutica, competición, cosmética selectiva y moda incluso…. que termina abrazando una nueva filosofía, terriblemente basada ¡¡EN LAS CARENCIAS!!… ¿No es hermoso?, ¿no resulta arrasador que los resultados mejores lleguen de las más tristes situaciones de partida? Así es como la MEJORA CONTINUA “celebra” los problemas. Cuando te tropiezas con una grave dificultad, tu primera opción acostumbra a ser evitarla, evadirla, combatirla…. KAIZEN la celebra, aprende de ella, es resiliente y contribuye a salir reforzado del laberinto y, sobretodo, aprende a no volver a cometer ese error, instalando elementos de seguridad (Poka Yoke) que garanticen la calidad en la fuente (Jidoka) y, todo ello, para que el cliente obtenga aquello por lo que pagó en el mejor de los estados, tiempos y cantidades.

Risu no Riron, リスの理論: Teoría de las Ardillas

No se asusten ¡No! No se trata de otra vuelta más de rosca a la doctrina o tratar de que abracen ninguna nueva tendencia incómoda, no, no voy a venderles otra nueva metodología… ¡ya estamos atiborrados de nuevos evangelizadores! He bautizado esta tesis con el nombre de Risu no Riron (o Teoría de las Ardillas) en honor a lo que el humilde equipo de basket de mi ciudad ha logrado de la mano de su EXCELENTE Sensei, Paco García.

Es curioso que, para uno que localizo al que podemos llamar COACH en todo el derecho y forma, prefiera referirlo como SENSEI, MAESTRO. Mi reflexión en este asunto ha sido provocada por la enorme convicción en el método, la técnica, la repetición del sistema (Kata) con firmeza y creyendo en cada punto del listado. Disciplina, Organización, Metodología, Experiencia, Fe, Convicción…. creer que de verdad se puede lograr cada propuesta por increíblemente desequilibrada que resulte a primera vista.

En la última Campaña, Paco García (para felicidad de los que amamos este bello deporte de la cesta) acepta un reto que a casi todos se antoja imposible. Tomar un club de reciente creación, casi sin recursos en finanzas ni plantilla, casi sin masa social que respalde con números fuertes las necesidades, defendido por amateurs en su casi totalidad… y todo ello, abanderado por alguien que trae un recorrido y trayectorias de éxito y logros que, realmente nos hace frotarnos los ojos…. ¡qué poco sospechaban algunos lo que llegaría!

Jugadores que alternaban la cancha con sus respectivos empleos o estudios (¡Leb Plata no da para vivir de esto!). Directiva trabajando por amor al arte del deporte. Dirección técnica desfocalizada. Resultados muy pobres con rivales teóricamente igualados. Viajes infames en autobús. Cenas a base de bocatas o pizzas para tíos de más de 2 metros y ciento y pico kilos. Imposibilidad de fichar mejores herramientas… en fin, un interminable listado de ROTURAS DE STOCK por todas partes…

Sin embargo, el único compromiso de primas que el club firma con el entrenador es el ascenso de categoría…. ¡de locos!

Lunes de agitación a los soldados con briefings motivadores en los que se “adiestra” al equipo por parte del entrenador en el modo de creer y de pensar fomentando las ideas (Soifuku). Obtener logros desde la misma base del entreno (“no habrá más oportunidad que esta”): Ganar, ganar y volver a ganar. Eliminar desperdicios y retrabajos (MUDAS) que no podemos permitirnos. Proteger nuestra marca (DEFENSA). Añadir valor al cliente final, hay que traer público a las gradas, vender entradas, lograr medios para poder ascender…. GANAR en cada batalla, también la económica, también la certidumbre.

En definitiva, más que competir con los rivales, la competencia se localiza dentro del propio pabellón. Escasez de medios pero…. una inmensa ILUSION como única katana para el combate.

Es tremenda la ilusión cuando se contagia. Devastadora fuerza la del que está convencido de lo que hace y demuestra empoderamiento a través del recurso. Optimizar recursos, consecución de objetivos, trocear el problema grande en partes “digeribles” para poder combatirle con eficacia, organizadamente, experiencia, puntualidad, disciplina, orden, limpieza en los hábitos, repetir, repetir, repetir, insistir y estandarizar (5 S) ….      No hay nada ni nadie que pueda frenar tal fuerza del impulso que recorre quien viene con esa energía.

Los equipos que ha liderado Paco García, siempre se han caracterizado por obtener logros insospechados, pero… lo de este año, ¡cielo santo, lo de este año ha sido increíble!

Conocí lamentablemente, años atrás, el caso de una Compañía que atravesó por una difícil situación: sin recursos, falta de profesionalidad, “poco banquillo” para escoger y dar relevo, asfixiados financieramente, desilusionados, en definitiva. Pero en este caso, el final se denominó despidos, liquidación del negocio, venta de chiste a un especulador y…. la desaparición de cualquier rastro… ¿por qué no obtuvo también un resurgimiento, una oportunidad?… No existían líderes, no poseían un maestro, un Sensei que dirigiera y digiriera las desgracias, que tirase de cada elemento, que rotara el banquillo con eficacia, que fuera efectivo con el bisturí… no, no existió un COACH capaz de retomar la senda del éxito.

Dice esta hermosa Teoría de las Ardillas que, como en informática y transformación digital se estableció hace tiempo, “si puedes soñarlo, puedes realizarlo”… si además dispones de un maestro que “eduque” y oriente, podrás además MEJORARLO, superarás tu propio sueño y el de los que te rodean, sorprendiendo al entorno, superando al rival y las dificultades que te plantea para lograr tus metas, marcando en cada hito un paso por el que no se debe retroceder sino sobrevolar, observando a vista de dron, alto y en movimiento.

Las ardillas, en la naturaleza, adaptan su estilo de vida para poder sobrevivir. Habitualmente vegetarianas, consumirán huevos de aves e insectos cuando la vegetación escasee. Aunque son territoriales, compartirán sus hogares para ganar calor corporal en temperaturas bajas. Se adaptan al cambio que precise su subsistencia, almacenan alimento bajo tierra y utilizan el rastro del sol para reencontrar el lugar donde enterraron el stock de seguridad… en resumen, trabajan por objetivos para cuando la necesidad aprieta las tuercas, se adaptan a las necesidades cambiantes del mercado, a la estacionalidad de los productos, buscan asociaciones de conveniencia cuando es preciso, customizan sus consumibles y utilizan sinergias alternativas para localizar las mercancías….  Así son las ardillas en la naturaleza y así son las ardillas en el parquet.

El equipo de Paco García, su excelente célula Shojinka, no tuvo precisamente una temporada de fácil relumbrón, pero sí fue adaptando y organizando sus periodos de consecución de logros a medida que las necesidades de cosechar puntos y resultados se iban poniendo más exigentes. Customización de la situación, adaptabilidad según el rival a batir… de hecho, los mejores frutos se recogen al final de una temporada tensa.      En los play off finales, el equipo logra dinamitar todas las expectativas de rivales teóricamente superiores, más preparados, con más medios, con objetivos muy marcados de inicio…. Las ardillas, que tan solo habían llegado para mantenerse, dan el salto, imponen sus existencias en un tramo final muy productivo y resolutivo.

Sí, puede que tan sólo sea baloncesto, pero me encanta; sentido común, ilusión, organización, proyecto y repeticiones infinitas de duro trabajo, puede que el éxito, tan sólo, sea eso: Kaizen en el Parquet… ¡¡Gemba en estado puro!!

Gracias a Paco García por ayudarme a recuperar el ambiente de la palabra Coach. Casi no recordaba su verdadero sentido… estimado Sensei. 

Javier Curieses
Experto en Logística Integral. Master en Dirección Logística. Master en Administración y Dirección de Empresas. Auditor Calidad Logística MMOG. Gestor de Comercio Exterior. Técnico de Comunicación y Atención al Cliente. Convencido de que la verdadera Innovación Disruptiva reside en la persona y su capacidad de administrar el esfuerzo. Experiencia a nivel Internacional en Supply Chain, Producción, Logística, Distribución, Compras y Mejora Continua, desarrollando proyectos y herramientas para diversas Compañías en Alimentación, Automoción, Consultoría, Formación, Marketing Directo, Distribución, Espectáculos y Protocolo, Sonido Profesional, Packaging, Transformación Digital, IoT, Industria 4.0… Vocación por la gestión de las personas y hacer las cosas bien como si se tratara de un arte. …. Al fin y al cabo, considero la Logística como una ciencia artística que requiere de creatividad y sistemas metódicos a partes iguales. La milenaria filosofía de Monozukuri me inspira a la hora de “hacer personas que hacen cosas” de modo eficiente. Mi mayor orgullo, integrar y formar equipos multidisciplinares, capaces de obtener soluciones desde el inicio del problema. Activos, reactivos y proactivos… tal y como me gusta definirlos.

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