Cadena de Suministro

Las Leyes fundamentales de la Logística práctica

Las olas del caos golpeaban con fuerza la orilla de la playa del almacén. “Over the horizon”, el ringtone más conocido de Samsung, flotaba constantemente en un aire cada vez más enrarecido. Mientras, decenas de carretillas, camiones y personajes de todo tipo pululaban por la zona de carga y descarga, o se arremolinaban en torno a la cafetera del vending.

Hacía frío. Las horas parecían tener la mitad de tiempo, debido a la urgencia perenne que se había instalado hace años en los procesos de cross docking. Y quedaba poco, casi unos instantes, para que llegase el amanecer.

Daniel, el viejo jefe de almacén, levantó su cálida mirada desde el punto central en el que se encontraba y, con esa sonrisa tranquila que le caracterizaba, dio las últimas instrucciones, como si de un director de orquesta se tratase. Unos minutos después, el primer rayo de sol atravesó una de las luminarias y los carretilleros comenzaron a bajar, de forma casi melódica, todas las puertas de los muelles. Contra todo pronóstico, una vez más, la actividad se había acabado a su hora.

Daniel tenía ya 62 años. A lo largo de su carrera había desempeñado cargos directivos en departamentos de Logística de grandes compañías y ahora, en la recta final de su vida laboral, había decidido trabajar en un almacén de paletería de su pueblo, para estar más cerca de su familia. Era de ese tipo de personas capaces de transmitir esa paz interior que hace que las tormentas no parezcan tormentas. Un profesional capaz de generar la confianza suficiente como para que, incluso en medio del día más nefasto, todo pareciese estar controlado.

Tras la jornada, Daniel solía desayunar con Naiara, su segunda de a bordo y sucesora en tan sólo unos meses. Mientras sacaba el café de la máquina, Naiara le miraba como intentando comprender cuál era la clave para dominar así las situaciones, al tiempo que se preguntaba si ella sería capaz de tener ese temple y conocimiento como para poder tomar su testigo en un futuro cada vez más cercano.

  • ¿Qué piensas, Naiara? ¡¡Parece que estés a kilómetros de aquí!!
  • Ja, ja. Pues estaba pensando que no sé cómo lo haces, pero que siempre consigues que todo salga a tiempo y bien. Y que no sé si yo seré capaz de hacerlo, la verdad.
  • Bueno – respondió Daniel -, todo es más sencillo de lo que parece. Evidentemente hay en todo esto hay un conocimiento técnico que, por cierto, tú ya posees. Pero también hay que saber una serie de leyes fundamentales de la Logística, que creo que ha llegado el momento de transmitirte.

¿Leyes fundamentales de la Logística? – se preguntó Naiara. No lo había escuchado nunca. Ni en su carrera, ni en sus dos masters, ni en sus postgrados ni en sus 5 años de profesión. ¿Acaso formarían parte de alguna nueva corriente?

  • Uff, ¿son un “new concept” o algo así? No había escuchado hablar nunca de ellas.
  • No querida. Son lo que se conoce habitualmente como “trucos de perro viejo”, una receta personal de principios tan efectivos a la Logística, como las Leyes de Murphy a los negocios. No son científicos, ni los verás en ninguna escuela de negocios. Pero te garantizo que funcionan como un tiro y te harán lograr el éxito en la mayoría de las situaciones.
  • ¿No me digas? ¿Es algo así como la receta de la abuela?
  • Bueno, en este caso, del abuelo, ja, ja. Naiara, ha llegado el momento de transmitirte mis 5 leyes fundamentales de la Logística. Son estas:

Ley Nº 1. UN BUEN LOGÍSTICO PLANIFICA, NO IMPROVISA.

La actividad de transporte o de almacén es algo que carece de la rigurosidad y dominio de las circunstancias que tiene una cadena de producción. Pero es algo que puede planificarse, teniendo en cuenta múltiples variables, como retrasos, actividades alternativas, dimensionamiento, preparación previa, etc. Planifica todo lo que puedas y prepárate para lo imprevisto.

Ley Nº 2. ANTICIPA TUS SOLUCIONES A LOS PROBLEMAS QUE TE LLEGARÁN

En Logística es fundamental conocer todo lo que puede salir mal, porque sucederá. Hay que tener planes de contingencia para todo, medios alternativos, soluciones y trucos para pasar medios de una actividad o necesidad a otra más urgente y muchas cosas más. Imagina lo peor y tenlo solucionado antes de que suceda.

Ley Nº 3. SOLUCIONA LOS PROBLEMAS DE RAÍZ O CRECERÁN Y TE DESTRUIRÁN.

En Logística no puede haber problemas que se repitan, porque no hay tiempo para poder resolverlos. Es fundamental que a la hora de detectarse un problema haya métodos para abordarlos en profundidad, paliarlos con medidas de contingencia y resolver su causa raíz. O se hace esto, o los problemas se acumularán y desembocarán el caos absoluto que acabe con tu carrera en tu empresa.

Ley Nº 4. INVIERTE EN GENTE VALIOSA

Por encima de cualquier solución mágica o de grandes técnicas o estrategias, la contratación y/o desarrollo de gente valiosa es siempre el camino más rápido hacia el éxito. La Logística no es nada sin las personas que la materializan y que deben tener un perfil muy particular. Si encuentras gente que domine en profundidad un campo, les ayudas a resolver los problemas y potencias sus cualidades, haréis un equipo extraordinario, capaz de hacer cosas extraordinarias.

Ley Nº 5. EN LOGÍSTICA, CON PASTA TODO SE ARREGLA

Por último, una Ley clave. Cuando todo lo demás falla, cuando ya parece que es imposible llegar al objetivo has de saber que aún te queda una valiosa carga. En Logística no se trabaja con tiempos inmediatos, o con medios limitados a pesar de lo que parezca. Siempre hay un transporte urgente o unos recursos adicionales que pueden contratarse por un extra y que pueden servir para que alcances tu objetivo. Lo ideal es no usarlos, pero siempre están ahí como medida de urgencia. En Logística, con dinero extra todo puede ser posible. Ten preparados los recursos y soluciones que te pueda aportar de esta opción y úsala racionalmente.

 

Aplica estas cinco leyes, junto a tu conocimiento y todo irá bien.

Naiara sonrió, porque realmente entendía lo que Daniel quería decirle y veía que tenía gran parte de razón, a pesar de la ausencia de carácter científico de sus afirmaciones. Sin saberlo, le había visto aplicarlo cientos de veces, con el mejor de los resultados. Justo cuando iba a responderle apareció corriendo Jonathan, uno de los carretilleros de la zona norte.

Joder Daniel, nos hemos olvidado un pallet del supermercado de Avilés, ¡Vaya marrón!

No te preocupes, mira, llévaselo a los de MRW de al lado que tienen un directo que sale para allá a las 8:00 y diles que lo entreguen antes de las 12:00. Diles que vas de mi parte.

¡Pero eso costará un pico!

No, ya lo tengo hablado con ellos para estos casos y tenemos una partida para olvidos y urgencias en el presupuesto, así que tranquilo.

Naiara miró a Daniel, sonrió y sacó una libreta para apuntarse bien las normas y que no se le olvidase ninguna. Aunque una de ellas ya la llevaba aplicando ella misma desde hacía tiempo. Concretamente la número cuatro “Invierte en gente valiosa”. Y es que, para ella, suceder a Daniel, su padre, y a quien consideraba la persona más valiosa que había conocido, había sido la mejor inversión que había realizado en toda su vida.

Carlos Hernandez
Logístico, escritor, formador y productor eLearning, experto en estiba de cargas y nuevas tecnologías. Creador de la metodología AURUM

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