Productividad

Qué es y qué no es Industria 4.0

¿Qué es la Industria 4.0?

Ya no es la primera jornada a la que asisto y en donde bajo “el paraguas” de Industria4.0, en adelante I4.0, al final de lo que se trataba era de presentarme una nueva reléase o versión de un paquete software comercial.

Está claro que el “tag” Industria4.0 es una marca al alza a nivel “worldwide”, un buen reclamo que utilizan los fabricantes de software industrial “tradicionales” como aún siguen empleando por ejemplo con metodologías Lean Management. Y no es un delito, solo faltaría, es del todo legítimo pero creo que es importante diferenciar, desde mi opinión, QUE ES Y QUE NO ES INDUSTRIA4.0.

Si repasamos algunas de las definiciones sobre este concepto, todas coinciden en que estamos frente a la posible llegada de la 4ª revolución industrial, dando lugar a lo que podemos denominar como Fábrica Inteligente.

 

industria 4.0

 

Una versión digitalizada de la fábrica en la que sus procesos estarán conectados e interactuarán entre sí, de manera que todos los elementos de la planta estarán integrados a sus procesos productivos. Con convivencia hombre – máquina y la disponibilidad de la información enriquecida para una mejor y más acertada toma de decisiones.

Por tanto, la nueva revolución industrial marcará importantes cambios en la manera de diseñar y operar nuestras fábricas del futuro, transformándolas en “Smart Factories” mediante el uso intensivo de Internet y de tecnologías de punta que ahora están emergiendo como por ejemplo IoT, inteligencia artificial y sistemas expertos, drones, robótica colaborativa y muchas más por desarrollarse. 

Nos encontramos en la antesala de la posible 4ª revolución industrial, y es por ello que yo considero que a día de hoy solo podemos dar respuesta a QUE NO ES INDUSTRIA4.0 (pues pertenece a la 3ª revolución que tanto nos ha aportado) pues lo que está por venir es muy difícil de predecir con acierto y no sería nada descabellado que veamos artilugios de ciencia ficción como los que salen en películas como “Minority Report” o “Yo,robot”.

Lo que está claro es que si damos veracidad a que podríamos vivir la 4ª revolución industrial, el impacto en las fábricas deberá ser radical con innovaciones disruptivas y algunas de más incrementales pero poco que ver con una nueva reléase de un paquete MRP, MES/SCADA o SGA por ejemplo.

La 1ª revolución significó la utilización de sistemas de producción mecánicos basados en máquinas de vapor e hidráulicas, sustituyendo a animales que eran los que soportaban y movían cargas, etc. Haciendo un símil, si cualquiera de nosotros viajásemos en el tiempo a una fábrica “smart”, en una ya consolidada 4ª revolución industrial, podríamos comportarnos como la escena de la película del 1993 titulada “Los visitantes” en donde ven aparecer por primera vez un coche y se lían a “tortazos” con el vehículo al pensar que es un “carro del diablo”. 

No debería ser exagerado entonces el símil que menciono si realmente vamos a vivir una verdadera revolución industrial. Por eso, a continuación citaré 8 CARACTERÍSTICAS “indicadoras” a modo de guía para que uno sepa diferenciar QUE NO ES INDUSTRIA 4.0 cuando le intentan vender un nuevo producto tecnológico:

1. Nueva “release” o versión de un software comercial

Es de ser “simples de mira” el pensar que por migrar un software que tengamos en nuestra fábrica, a una siguiente versión con un frontend más “user friendly” y acceso vía web por ejemplo, ya nos metemos de lleno en la Industria4.0.

La gran mayoría de los fabricantes de software industrial “tradicionales”, quieren subirse al tren de la I4.0 pero sin perder su modelo de negocio, en muchos casos muy rentable. Y posiblemente sepan muy poco realmente de la I4.0, lo que hayan leído en un buen artículo en el mejor de los casos, pues estas tecnologías emergentes se están ahora desarrollando con máxima confidencialidad en laboratorios de I+D de los más importantes fabricantes de tecnologías a nivel mundial, en países como Alemania, Francia o Estados Unidos.

En España hay pocos grandes fabricantes de software industrial, y me consta que están haciendo un esfuerzo en subirse a la I4.0 pues puede ser la gran oportunidad de ser un referente a nivel internacional en sus estrategias de expansión.

Lo que sí que hay en España son filiales de estas prestigiosas firmas de software internacionales, pero sinceramente son en gran medida o departamentos comerciales y servicios postventa o disponen de redes de partners (canal de distribución) como es el caso de Dassault Systemes, Siemens o Autodesk. En la gran mayoría de casos de estos partners, son pymes españolas que se dejan la piel en la venta de licencias pero sin peso alguno en lo que se está desarrollando en los laboratorios de I+D de los fabricantes software.

En definitiva, si asisten a una jornada donde le presentan un software que es “continuidad” de lo que tienen, sin un punto disruptivo a todo lo que haya visto hasta entonces, sospeche que le están vendiendo “gato por liebre”…y encima será el mismo gato que solo han cambiado la guarnición para que parezca lo que no es.

2. Modelo de negocio convencional

Otra característica que le puede poner sobre la pista a que para nada es I4.0 lo que le quieren vender, es que le expliquen que se basa en el mismo o similar modelo de negocio. Es decir, política de precios por licenciamiento según el número de usuarios en concurrencia por ejemplo, dependencia por no decir “esclavitud” de la planta con el fabricante de software (o su red de partners geográficos) en los servicios de mantenimiento/soporte anual de la herramienta, etc.

Los futuros fabricantes de software I4.0 plantearán fórmulas más del tipo SaaS-Software as a Service (pago exclusivamente por uso y no por compra), acceso vía Cloud (la nube), Api´s o Sdk´s abiertos para que el cliente se personalice la herramienta, Software libre o incluso Código abierto (Open Source) donde en la gran mayoría de casos el programa informático es 100% gratuito!!

Esta última modalidad implicará fórmulas de negocio para la sostenibilidad de los fabricantes ciertamente creativas, coherentes con el discurso disruptivo de la 4ª revolución industrial.

Fabricantes como Autodesk ya están migrando toda su política de ventas basada en precios por licencia, a pago por uso en modalidad de renting. Este fabricante estadounidense de soluciones PLM (Product Lifecycle Management) está siendo uno de los más adelantados y es consciente del impacto que va a suponer la I4.0 en cuanto a nuevos modelos de negocio.

En definitiva, si asisten a una jornada donde le presentan unas novedosas herramientas informáticas pero con políticas de precios convencionales basadas en compra de licencias según número de usuarios concurrentes por ejemplo, sospeche que nuevamente le están vendiendo el mismo gato “recalentado”.

3. No se basa verdaderamente en tecnologías internet

Una de las bases tecnológicas de la I4.0 es el internet. El internet ha revolucionado nuestra sociedad del bienestar y todos sus individuos: la manera de comunicarnos entre nosotros, de jugar y el ocio, de entender el concepto de amistad, de ser conscientes de lo que está pasando en el mundo, de cómo promocionar y vender productos&servicios a consumidores (BtoC), etc.

Digamos que la I4.0 pasa porque internet también conquiste plenamente la industria, la cual aún ofrece barreras de entrada con mayor o menor fundamento como por ejemplo la confidencialidad de la información, la seguridad informática, robustez informática, etc.

En definitiva, si le presentan una solución informática que realmente no está construida bajo tecnologías internet, por mucho que le digan que disponen de un módulo a modo de interfaz para conectarse a un navegador-web o una base de datos remota por ejemplo, otra vez le quieren vender “gato por liebre”.

4. No hay rasgo de ninguna tecnología emergente

Otra de las características básicas de la I4.0 es la estrecha relación que tiene con nuevas y futuristas tecnologías.

Está claro que sin la revolución informática (internet) que hemos experimentado en estos últimos 15 años así como disciplinas de la ingeniería electrónica y de telecomunicaciones entre otras, la I4.0 ni se plantearía pues seguiríamos en la 3ª revolución a la espera de “un nuevo impulso” tecnológico para hacer frente a una nueva revolución industrial.

Nos referimos a nuevos dispositivos hardware y/o de telecomunicaciones, desde robots humanoides, exoesqueletos, drones, impresoras 3D, sistemas ciberfísicos, smart glasses, sensores “IoT”, etc.

En definitiva, si le presentan una solución informática sin rasgo alguno de compatibilidad con nuevas tecnologías como por ejemplo acceso (redes inalámbricas) y captura de datos de planta con sensores de última generación (IoT), es probable que siga siendo una solución propia de la 3ª revolución y no de la prometedora I4.0.

5. No se integra totalmente a otras plataformas/ sistemas de la planta

Si realmente le presentan una solución informática de última generación que pertenece a la I4.0, debe cumplir la propia definición: conexión e interactuación de los diferentes procesos que suceden en una fábrica, integrando todos los elementos físicos en una capa digital.

Y esto implica que sus interfaces y bases de datos “abiertas” para su acceso, a modo de lectura, sin mayor esfuerzo que “seguir las instrucciones” que figuren en las especificaciones del fabricante.

De la misma manera, esta solución debería poder integrarse a cualquier plataforma software o dispositivo I4.0 que la planta disponga.

Nada que ver con tener que comprar una licencia de un módulo a modo de interfaz para conectarse a una base de datos remota en “la nube” por ejemplo.

Técnicamente esto puede ser así si la solución cumple con la característica nº3, si realmente está basada en tecnología internet.

Por ejemplo, están emergiendo nuevos sensores llamados “beacons” que se añadirán al portfolio de tecnologías ya consolidadas en fábricas como son la radio frecuencia o Rfid, con usos para la trazabilidad de piezas a lo largo del proceso de producción o para tener monitorizada la movilidad de recursos críticos en la planta, etc.

Estos sensores se comunican con terminales smartphones o tablets vía bluetooth (hasta un máximo de 30 a 60m según fabricante). Los fabricantes te suministran el hardware y te puedes descargar su Sdk para programar funcionalidades en lenguajes de internet como Java.

Otros ejemplos serian muchas de las soluciones informáticas convencionales que no son compatibles con arquitecturas “cloud”, es decir, alojarlas en servidores-web remotos y poder acceder a ellas desde un acceso internet mediante un simple browser+user&password.

En definitiva, si le presentan una solución informática que no permite integración 360º o con muchas restricciones mediante pasarelas intermedias, es del todo seguro que la tecnología en que se basa no es I4.0.

6. No tiene ninguna base sobre metodologías o técnicas avanzadas de gestión

La 3ª revolución industrial empezó sobre los ´70, aprovechándose de los avances en las tecnologías de la información y la investigación en las operaciones, para cambiar el modo en el que planeábamos, controlábamos y automatizábamos la producción hasta la fecha.

Se desarrollaron entre otros avances, máquinas de control numérico, sistemas MRPs (Material Resource Planning), ingeniería asistida por ordenador (CAD), evoluciones de ésta hacia la producción (CAE/CAM/CIM), robots industriales y conveyors, etc.

En medio de esta reindustrialización se desarrolló el Lean Manufacturing como un posible competidor en parte pero también a modo de “cooperante” a la automatización y avances TIC. Hoy en día, se combina perfectamente la filosofía Lean con la automatización y la tecnología IT, siendo la metodología “estándar” que ha reinado nuestras últimas dos décadas industriales.

Como he comentado al principio del artículo, estamos en los inicios de la 4ª revolución industrial, basada en introducir el internet en la producción, uniendo el mundo físico y el digital o virtual.

El concepto principal es transformar las fábricas con modelos productivos centralizados a modelos descentralizados, donde las máquinas se comunicarán entre sí y los materiales “fluirán” perfectamente por la planta, y todo a tiempo real.

Las plantas “inteligentes” se integrarán mucho mejor que ahora, formando la cadena de suministro (SCM) en on-line a través de tecnologías “cloud” (la nube) para compartir la información masiva (Big Data), respondiendo de manera autónoma a cambios de la demanda. A este concepto, ya se le empieza a llamar como Supply Chain Inteligente (SCI).

Yo considero que la filosofía Lean no tiene ninguna amenaza con la emergente I4.0. Es más, los principios Lean serán aún más importantes y la nueva revolución catalizará a que sectores muy consolidados con esta metodología (como automoción), sus factorías inteligentes evolucionen al máximo hasta llegar a ser verdaderas empresas Lean; y otros sectores que a día de hoy por diversas causas, la filosofía Lean no se ha consolidado, la I4.0 ayudará a que esto suceda.

Las fabricas inteligentes, dadas sus SCIs basadas en BigData y Cloud a tiempo real y en online, permitirán una mejor comprensión de los clientes (la demanda) y una mejora en el JIT-Just in Time y Producción Pull.

Las plantas producirán más rápido y por supuesto, con menos desperdicios; con mayor rapidez en el flujo de piezas, con productos 100% personalizados a los consumidores, y con menos necesidad de inventarios.

Como conclusión, si le presentan una solución informática sin ninguna base metodológica de reconocido prestigio como por ejemplo Lean, sospeche que le quieren vender “un nuevo artefacto a modo de robot de cocina que lo hace todo y bien, pero que le aseguro que acabará arrinconado en su cocina sin uso alguno”.

7. No está focalizada a nivel “shop floor”

Si le presentan una solución informática de última generación que pertenece a la I4.0, si o si, debe trabajar desde la perspectiva real y no desde la teórica o planificada.

En Lean se le conoce como “Gemba”, palabra japonesa que significa “lugar real” donde suceden las cosas, donde los productos o servicios se realizan.

 Planta del Almacén

La 3ª revolución nos aportó soluciones que marcaron un antes y un después en cuanto a eficiencia de las plantas. Por ejemplo, los sistemas MRP consiguieron optimizar los stocks de compras, los productos intermedios y trabajos en curso (WIP-work in process), asegurar los plazos de entrega de los pedidos (nivel de servicio), etc.

Pero, en la gran mayoría de fábricas con un amplio parque de maquinaria polivalente, la programación de la producción sigue siendo un trabajo manual y “creativo” del responsable de la planta pues los MRPs trabajan desde el lado de la planificación, ya que no consideran todas las restricciones reales de la planta en ese momento y hacia adelante (averías de máquinas, retrasos de última hora con los aprovisionamientos, etc.).

Concluyendo, si le proponen una herramienta informática que no trabaja digamos “a pie de máquina”, con la realidad de la gestión de la planta, difícil es su encaje como una solución perteneciente a la I4.0.

8. No se desarrolló en ámbitos de I+D+I

Si realmente le presentan una solución informática que no tuvo como origen un laboratorio de I+D o un ámbito de investigación universitario, también debe sospechar en que posiblemente no pertenezca verdaderamente a la I4.0.

Hagamos un resumen de quién, cómo y dónde se creó la I4.0,

  • El concepto de 4ª revolución industrial se publicó por primera vez en la Feria de Hanover del 2011, en el Salón de la tecnología industrial. Y en la misma feria pero en el año 2013, se dio un paso más, detallando conceptos y sus implicaciones.
  • A día de hoy, es el proyecto clave para la industria del gobierno alemán. Baden-Württemberg y sus centros tecnológicos es una de las principales regiones europeas impulsoras.
  • La I4.0 pertenece, siendo una de las protagonistas, al programa europeo HORIZON 2020.

Las próximas dos décadas experimentaremos todo tipo de nuevas tecnologías aplicadas a los sectores industriales.

Conclusiones

Para identificar si le presentan una solución informática por muy importante que sea el fabricante y por muchas implantaciones que tenga, como una herramienta de la I4.0 y no de la actual 3ª revolución industrial…recomiendo que evalúen si cumple en gran medida estas 8 características. En un siguiente artículo, describiré algunos ejemplos prácticos de ello.

No es indispensable que cumpla todas las características pero las hay importantes como si se basa realmente en tecnologías Internet o que no permita una integración completa a otros softwares de la planta, sino las cumple “le están vendiendo gato por liebre”

Toni Laserna
Manager de negocio en ámbitos ingenieriles y tecnologías de la información con un alto componente emprendedor, en el desarrollo de nuevas unidades de negocio, divisiones o empresas start-ups. Especialista en la nueva era digital de las plantas industriales: LA INDUSTRIA4.0 Conciliando la actividad profesional con la docencia, como profesor asociado en varios postgrados de la UPC o el IQS, concretamente en Fabricación Digital, Ingeniería y Simulación de procesos, Dirección de Operaciones, etc. Me defino como un emprendedor en serie de proyectos de base tecnológica. Rebelde, inconformista y activista hacia la transformación a una sociedad digital más sostenible, justa en el reparto de la riqueza y la igualdad de oportunidades; participando directamente en ello, no como un mero espectador pasivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *