Inventario & Almacén

Qué esconde este envase

El otro día en la empresa donde estoy vi una vitrina en la que hay diversas muestras de productos finales ya envasados, de los clientes a los que fabricamos y vendemos el packaging propiamente dicho. Es fascinante ver cuánto capital humano e industrial hay detrás de un envase de plástico de un producto cotidiano. Os voy a intentar resumir a grosso modo qué hay detrás de un envase, por poner ejemplos, de un bombón de chocolate, o de un paquete de café.

El proceso productivo del envase

El área comercial se encarga de introducir el producto al alcance del mercado objetivo, acordando estudio y propuesta junto con el área de Finanzas y Dirección.

Desde Pre-impresión y en colaboración con el área de diseño del cliente, se crea el diseño del packaging, incluyendo todas las características que detalle la parte compradora y todo lo que exija la normativa vigente en cada producto final.

Tras esto, se adquieren clichés o cilindros, según el método de impresión que se use en fabricación; y se prevé tener materia prima (granulado para realizar extrusión de film o directamente films adquiridos a terceros,), wets (tintas, colas, solventes…), y auxiliares (desde el pallet donde irá el picking del producto hasta el papel para las pegatinas de cada unidad). Y claro, en almacén tienen que atender la recepción de estos materiales coordinando la información con el departamento de Compras.

Con todo a disposición, se planifica la producción para cumplir en fechas acordadas, y así, llegado el momento, primero se extruye el granulado si se tiene extrusora para producir film, haciendo los checklists para asegurar que el proceso ha sacado el producto como esperábamos. Luego pasa a impresión, donde se imprime el film con el diseño que habíamos hablado antes por medio de los clichés o los cilindros, repitiendo los controles para cerciorarse que se corresponde lo impreso con el diseño. Tras esto viene la laminación con otros films, para adherir propiedades a los envases que de otra manera no se podría realizar. Posteriormente se “corta” o se deja en productos derivados lo producido, y paletizado, acorde a las características acordadas con el cliente.

Todas las fases de fabricación nombradas en el anterior párrafo, conllevan hacer rigurosos controles desde el área de Calidad y Procesos, ya que cumplir con exigencias normativas y sellos que indican valor añadido en nuestro producto requiere tratar minuciosamente todo el proceso de fabricación.

Ahora es el momento de preparar la mercancía para el transporte al cliente, por lo que se enrollan los pallets con film estirable y se protege con cuantos accesorios sean precisos (materiales auxiliares nombrados anteriormente) para su transporte seguro. Viaje que habrá sido reservado por el área de transportes tras contrastar opciones, indicando detalles del producto y días de tránsito.

Viene el transportista y en almacén/expedición cargan la mercancía en el medio de transporte. Se imprime la documentación necesaria según el envío (que por supuesto viene acordado también entre las partes).

Finalmente en el área de transportes se comprueba que el pedido llega al cliente en tiempo y forma, o si hubiese alguna incidencia, dar rápida solución e informar de inmediato.

El envase en el cliente

Una vez en la fábrica del cliente, recepcionan nuestro pedido y se ubica en almacén, hasta el momento de realizar los envases en sí con el producto en su interior, con sus controles de calidad. Cabe nombrar que habrán tenido que prever tener todos los materiales necesarios (materias primas y auxiliares con sus correspondientes gestiones)

Tras este proceso, se hace el correspondiente picking, se prepara la mercancía para el transporte “al cliente de nuestro cliente”, y tras haber reservado el transporte, en almacén expedirán este producto con la documentación pertinente.

Es muy probable que este envío no sea al comercio final, sino a un almacén de distribución de la empresa en cuestión, para no tener que contratar un transporte a repartir en muchos puntos de venta. En este almacén de distribución se recepcionará la mercancía, y se trasladará a otros transportistas con rutas asignadas a los diversos puntos de venta locales, haciendo la consiguiente manipulación de cargas, controles y documentación para cerciorarse de lo que se envía es lo que se tiene que enviar.

Al llegar al punto de venta local, se recepciona de igual modo tras verificar la documentación que lleva el transportista, por regla general antes de la apertura del comercio.

Cuando estás comprando en el súper y vas a por ese paquete de café o de bombones que tienes costumbre de tomar, ves a un reponedor/a que está terminando de llenar el estante.

Y sí, ése es un producto que vi en una vitrina el otro día.

José Matías Arenas Vayá
Profesional de la Cadena de Suministro, con una densa carrera profesional en la industria manufacturera de envases flexibles / packaging. Especialista en gestiones relativas a recepción y expedición de mercancías, stocks y trato directo con proveedores.

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