Innovación

Pero ¿qué es realmente una revolución industrial?

Tengo la percepción, con tanto pseudoespecialista en tecnologías 4.0 muy variopintas y que realmente está por ver qué aportan a la competitividad en la fábrica, que no se está comprendiendo la dimensión de lo que significa UNA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL en mayúsculas.

Por ejemplo, algunos ya hablan de la 5a revolución industrial, como si se tratase de un simple software que nos quieren hacer una actualización a una nueva versión o un release anual.

Yo estoy completamente en desacuerdo.

Veámoslo con lo que implicó la 2ª revolución industrial, por ejemplo, gracias en gran medida a los cinco principales padres del descubrimiento y dominio de la electricidad, que fue la disrupción clave para una industria apalancada en la energía producida por la máquina de vapor.

La 2ª Revolución Industrial, desde la perspectiva de la organización del trabajo, su mecanización y automatización, implicó un enorme fortalecimiento y perfeccionamiento de la industria. Pasar del vapor a la energía eléctrica supuso una radical reestructuración de la fábrica.

Y gracias a ello, las fábricas evolucionaron hacia la “línea de montaje”, en la que los productos pasaban de una estación de trabajo a otra, ensamblando nuevas piezas en cada puesto hasta que se completaba el producto final (Frederick Taylor, “Principles of Scientific Management”, 1911). En definitiva, hacia la producción seriada de grandes cantidades de unidades.

Y en concreto, fueron el motor eléctrico y la cinta transportadora los dos inventos clave para que la electricidad cambiase los sistemas de producción de las fábricas, permitiendo un uso individualizado de la energía para cada tipo de máquina y posibilitando así la automatización de los procesos y los flujos físicos en la factoría.

¡El impacto de la electricidad fue brutal en las fábricas!

La máquina de vapor Aymerich, Amat i Jover (Terrassa, España) fue construida en unos talleres de Barcelona y estuvo en funcionamiento desde 1908. Era una máquina de doble émbolo, aprovechando el vapor dos veces: a alta presión y a baja presión. Tenía 400 CV y podía trabajar a la presión de 10 atmósferas. Con un voluminoso volante de 6 metros de diámetro y un peso de 19 toneladas.

En 1915, sólo 7 años después de la considerable inversión, fue vendida como chatarra al implantarse la electricidad en la fábrica.

Pero dado este enorme impacto en la industria durante décadas, la electricidad viajó mucho más allá de las fábricas.

Por ejemplo, muchos países reforzaron su propia industrialización con la explotación de recursos mineros que eran necesarios para las industrias y la fabricación de maquinaria. Se desarrollaron multitud de nuevos sectores y mercados, a partir de una serie de inventos como el telégrafo, el teléfono, la máquina de escribir, la máquina de coser, la fotografía, el cine, el avión, entre muchos otros. Y también la ciencia aportó numerosos descubrimientos y conocimientos relacionados con la salud. Por ejemplo, el uso de las primeras anestesias, el descubrimiento del bacilo de la tuberculosis, la vacuna antirrábica, la aspirina y los rayos X.

En definitiva, toda revolución industrial es el resultado de décadas donde la creatividad, la innovación y el ingenio humano se agudiza, generando todo tipo de descubrimientos e inventos que implican avances, algunos desencadenando en disrupciones en la medicina o en la astronomía, por ejemplo. Y cuando se producen en la industria, da pie a una nueva revolución industrial.

Por tanto, puesto que estamos en los primeros años de la 4ª Revolución Industrial, los años 20 del s. XXI, estoy completamente convencido que vamos a vivir avances muy interesantes en las próximas décadas en muchos ámbitos de la sociedad. Todo lo que estamos llamando “Smart” como las SmartCities o “Digital” como la Banca Digital, por ejemplo.

De ahí que exista una clara interdependencia entra la Digitalización de la Sociedad con la Industria 4.0.

Un ejemplo muy claro es el aumento del eCommerce, dado que cada vez hay más consumidores digitales que compran online, condicionando a los centros logísticos y a la distribución la necesidad de digitalizar todas sus operaciones y así mantener el mismo lenguaje digital.

Por eso afirmo que decir hoy que la 5ª Revolución Industrial “la tenemos a la vuelta de la esquina”, para mí no tiene ningún fundamento. Y por otra banda, pedir a todos aquellas empresas tecnológicas o ingenierías que se consideran referentes en la Industria 4.0, que hagan una reflexión sobre si realmente están ofreciendo algo diferente o simplemente le están poniendo “una capa de marketing a lo de siempre”. Algo que va bien en tiempos de complejidad en la venta.

Es mi modesta opinión, para aquellas empresas industriales que sean capaces de separar “el grano de la paja” cuando sus proveedores y partners les hablen de la 4ª Revolución Industrial.

ASESOR DE INNOVACIÓN Y TECNOLOGÍA, ayudando a las empresas industriales del presente a su evolución hacia la nueva era digital. EMPRENDEDOR en serie de varias spinoffs y startups en ámbitos de ingeniería de procesos (OT) y tecnologías (IT). MANAGER DE NEGOCIO en ámbitos ingenieriles y tecnologías de la información. Experto en el desarrollo de grandes cuentas, en sectores como automoción, aeronáutica, bienes de consumo, renovables, etc. y en empresas públicas de infraestructuras de transporte entre otras. CONFERENCIANTE habitual en jornadas y eventos sobre LAS TECNOLOGIAS DEL FUTURO. AUTOR de múltiples artículos técnicos. Concilia su actividad profesional con la docente, como PROFESOR ASOCIADO y ARTICULISTA en varios masters y postgrados de la UAB, UPC, IQS, UAO o Univ. Vic así como en centros como el CEP y el CEAM, concretamente sobre Indutria4.0, Fabricación Digital, Ingeniería y Simulación de procesos, Dirección de Operaciones y Dirección de la Innovación.

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